Curiosidades musicales
¿Quién es
Santa Cecilia?
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Santa Cecilia
fue una Santa, mártir de los primeros tiempos del cristianismo.
Durante años la santa
se entregó su vida a los más pobres, catequizando a muchos
ciudadanos de Roma, 400 según las actas, y entregando sus bienes
a los más necesitados. Según estas mismas actas, Santa Cecilia
fue arrestada por propagar la fe cristiana. La encerraron en el
cuarto de calefacción de unos baños romanos con la intención que
falleciera asfixiada, pero como no moría al final la degollaron.
Era recordada en liturgias
cristianas con la frase: "Morte
Candentibus Organus", (murió con los órganos
quemados).
Una mala trascripción, en el siglo
VI, cambia el texto a: "Morte
Cantantibus Organus", (murió cantando).
Desde entonces se la considera la
patrona de los músicos
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En 1584 fue elegida
patrona de la Academia de Música de Roma, y desde esa fecha,
las diversas corales,
orquestas, bandas y cantantes la festejan en su fiesta.
Es una de las santas que a lo
largo de la historia, más templos ha tenido dedicados en
la ciudad de Roma.

Guido D'Arezzo (995-1050)
La escritura
musical no siempre fue tal y como la conocemos. El primer paso que se
dio fue adoptar
una única línea horizontal que representaba un tono fijo, por encima
o por debajo de
ella se escribían unos signos llamados neumas que indicaban de
forma
aproximada si
la melodía subía o bajaba. Como podrás imaginar recordar una canción
de esta forma
era bastante complicado.
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La verdadera revolución musical
llegó en el siglo XI de la mano de Guido D´Arezzo.
A él se le debe en gran parte el origen de nuestra escritura
musical.
Inventó un ingenioso método de
“solfeo” basado en la utilización de distintas partes de la
mano, pero sobre todo, propuso un sistema de líneas horizontales
paralelas de distintos colores que acabarían siendo el
pentagrama que hoy conocemos.
Fue el que dio valor tanto a las
líneas como a los espacios. En lugar de poner las sílabas del
texto en la pauta, puso neumas o signos musicales que
las representaban.
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Además de todo
esto, su más importante contribución fue dar a los distintos sonidos de
la escala los
nombres por los que hoy los conocemos.
Las escalas musicales en la
Edad Media estaban formadas por seis notas (hexacordos).
Había un himno, el de San Juan
Bautista, cuyos distintos versos empezaban sucesivamente
con las diferentes notas.
Guido D'Arezzo llamó a cada nota con la primera sílaba de cada verso:
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UT
queant laxis
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REsonare
fibris |
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MIra
gestorum |
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FAmuli
tuorum |
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SOLve
polluti |
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LAbii
reatum |
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Sancte
Iohannes |
Traducción: “Para
que tus siervos puedan cantar bien alto,
las maravillas de tu vida,
borra la pena que asoma
en sus labios San Juan”
La nota SI se formó casi un siglo y medio más tarde con
las mayúsculas del último verso.
UT fue sustituída en el siglo XVII por DO, más fácil de
pronunciar (aunque en Francia sigue
llamándose igual). Por otra parte se mantuvo el sistema
de referencias alfabéticas con las
siguientes correspondencias que aún hoy día siguen en
vigor en los países de habla inglesa
y alemana:
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A |
B |
C |
D |
E |
F
|
G
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La
|
Si |
Do |
Re |
Mi |
Fa |
Sol |
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